El Castillo de Sant'Angelo combina historia imperial, funciones papales y vistas espectaculares, siendo una de las fortalezas más emblemáticas de Roma.



El Castillo de Sant'Angelo, situado a orillas del Tíber, es una fortaleza con casi dos mil años de historia. Construido inicialmente como mausoleo del emperador Adriano, fue transformado en castillo, prisión y refugio papal a lo largo de los siglos. Este cambio de funciones lo convierte en un edificio lleno de capas históricas y espacios sorprendentes. Su interior incluye estancias papales decoradas con frescos renacentistas, pasadizos secretos —como el famoso Passetto di Borgo que conecta con el Vaticano— y terrazas que ofrecen una de las mejores vistas panorámicas de Roma. La mezcla de arquitectura militar, arte y leyendas convierte la visita en una experiencia especialmente evocadora. Sant'Angelo es uno de los monumentos más singulares de la ciudad y un lugar ideal para descubrir cómo Roma ha transformado sus edificios a lo largo del tiempo.
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