El Museo Whitney, fundado por Gertrude Vanderbilt Whitney para apoyar el arte estadounidense contemporáneo, alberga más de 21.000 obras de 3.000 artistas. Incluye piezas de iconos como Warhol, Hopper y O’Keeffe, y también promueve nuevos talentos mediante su famosa Bienal. Desde 2015 se encuentra en un edificio diseñado por Renzo Piano en el Meatpacking District, junto al High Line, donde exhibe una de las colecciones más importantes de arte moderno y contemporáneo de Estados Unidos.

A comienzos del siglo XX, el panorama artístico estaba dominado casi exclusivamente por el legado europeo y por los grandes maestros de la antigüedad. Ante esta visión limitada, la filántropa Gertrude Vanderbilt Whitney decidió tomar un rumbo diferente y crear un museo centrado exclusivamente en artistas contemporáneos de Estados Unidos. Su iniciativa no solo prosperó, sino que terminó por consolidarse como una institución clave en la historia del arte estadounidense de los siglos XX y XXI. Fiel a su misión original, el Museo Whitney continúa celebrando el arte de Estados Unidos. Hoy en día conserva unas 21.000 obras creadas por aproximadamente 3.000 artistas, abarcando una amplia variedad de formatos: desde pintura y escultura hasta fotografía, vídeo, ilustraciones y medios experimentales. Puede que algunas piezas sorprendan o desconcierten, pero todas permiten comprender cómo ha evolucionado la creatividad estadounidense desde principios del siglo pasado hasta nuestros días. Aunque Andy Warhol es quizá el nombre más reconocido de su colección, el museo también rinde homenaje a grandes figuras del arte moderno como Jasper Johns, Georgia O’Keeffe y Edward Hopper, pilares fundamentales de la identidad artística del país. El Whitney no solo mira al pasado: mantiene un compromiso firme con las nuevas voces del arte contemporáneo. Su prestigiosa Bienal, celebrada cada dos años, sirve como plataforma para presentar a artistas emergentes y tendencias innovadoras. A lo largo de su historia, el museo ha cambiado de sede varias veces, como ocurre con muchas instituciones en constante crecimiento. Su mudanza más reciente ocurrió en 2015, cuando abrió sus puertas en un edificio de diseño contemporáneo creado por Renzo Piano. Esta sede, ubicada en el Meatpacking District, junto al famoso parque elevado High Line, ofrece más espacio que nunca para exhibir su impresionante colección de arte moderno y actual. En este vibrante entorno del oeste de Manhattan, el Museo Whitney de Arte Estadounidense se presenta como el lugar ideal para explorar el ingenio creativo que ha definido —y sigue definiendo— al arte americano contemporáneo.
También te puede interesar